La "turbia" ruta de los autos
siniestrados
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Desarmadurías, talleres mecánicos y martilleros tejen su negocio en torno
a los vehículos que son declarados pérdida total por las aseguradoras
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Alvaro Perez., Gerente General, www.unaco.cl
(06/09/04)
EL AÑO 2003 se produjeron en Chile casi 45 mil accidentes vehiculares y una
encuesta realizada por la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito
(www.Conaset.cl ) reveló que seis de cada 10 personas estiman que están
"muy expuestas" a sufrir un siniestro de este tipo. En calles
cada vez más pobladas de autos y locomoción colectiva, son pocos los
chilenos que salen invictos a la hora de decir que jamás han sufrido un
"topón" o no se han sufrido un choque de mayores magnitudes.
Son estos últimos eventos los que dan lugar a un
mercado que mueve millones de dólares cada año y en el que participan
múltiples protagonistas. Aquí va una descripción de cada uno de los
eslabones de la "curiosa cadena":
Primer eslabón: las compañías de seguros
La cadena parte en las compañías de seguros que necesitan deshacerse de los
vehículos siniestrados.
Segundo eslabón: los martilleros "especializados":
Sigue con los martilleros que actúan como intermediarios para colocar esos
productos a través de remates.
Tercer eslabón: los "habitués" en los remates:
Los compradores son principalmente las desarmadurías y talleres mecánicos
que buscan hacer su negocio reparando esos autos para revenderlos o
desarmándolos y transando sus piezas.
Para los aseguradores el tema no es menor. Se estima
que de los siniestros que pagan cada año en el rubro vehículos, entre 2% y
3% corresponde a pérdidas totales.
El desembolso por estas indemnizaciones -de acuerdo a
información entregada por la Asociación de Aseguradores- fluctúa entre US$
4 y US$ 5 millones anuales, gasto que tratan de paliar con la venta de los
autos dañados.
Martillos rentables
Poco saben los conductores que han chocado cuál será el destino de su
vehículo. Cuando está asegurado, todo parte con el diagnóstico que hace un
taller designado unilateralmente por la compañía. Aquí poco cuenta la
opinión del cliente, que es en definitiva el dueño del malogrado vehículo.
Cuando el costo de la reparación supera el 75%
-porcentaje que puede ser inferior de acuerdo a la póliza- del valor comercial,
el Liquidador de Seguros en colusión con la compañía aseguradora, proceden
a declarar la pérdida total. "Hay veces en que no hay tanto daño, pero
el costo de los repuestos que se deben reemplazar es tan alto, que no
resulta conveniente arreglarlo", indica Daniel Spoerer, de Fusión
Corredores de Seguros.
También las aseguradoras califican como pérdida total
a los vehículos que se siniestran y tienen menos de un año de antigüedad.
En esos casos la mayoría de las compañías indemniza al afectado entregándole
un auto igual y cero kilómetro.
La pérdida total "convenida"
Otro mecanismo que se utiliza es la pérdida convenida. A ésta se recurre
cuando el cliente negocia con la compañía que le pague el auto, aunque sea
a un valor menor que el comercial, porque sabe que aunque se repare no
podrá seguir circulando en buenas condiciones, o bien, revenderlo.
Según detalla Russell Beckett, de Liquidadores de
Seguros Beckett S.A. (www.beckett.cl ). "Un liquidador externo, en
caso de pérdida total promedia los valores aparecidos en el diario de
vehículos similares y ese es el precio que se oferta al asegurado. Si éste
no está de acuerdo, hay una instancia de diálogo y si no hay consenso puede
recurrir a la Superintendencia de Valores y Seguros". Un proceso muy poco
claro, que independiente de los indicado por el Sr. Beckett, dista
radicalmente de lo establecido en la normativa legal vigente, en el Código
de Comercio chileno y en especial el D.S. 863 Capítulo IV "Del
Procedimiento de Liquidación de Siniestros", lo que demuestra una
evidente manipulación de la normativa, por parte de las Compañías
Aseguradoras y los "Liquidadores Oficiales de Seguros", que
trabajan muy de la mano con las aseguradoras locales.
"Una vez consensuado el pago, -según detalla
Russell Beckett- , el asegurado cede los derechos de su auto -ante un
notario- a la compañía que posteriormente, para recuperar parte de lo que
pagó por indemnizaciones vende el vehículo". Desde hace unos 20 años
los aseguradores usan como intermediarias a las casas de remates para
colocar estas especies.
¿Como operan los Martilleros y las Compañías de
Seguros ?:
Pablo Montero, martillero de Vedisa, estima que, en promedio, los
aseguradores recuperan con la venta un 40% de lo que pagan a sus clientes y
que al año las casas de remates les subastan unos 4.200 autos. Éstos
generan ingresos por unos $5 mil millones (cerca de US$ 8 millones).
Explica el martillero Agustín Izquierdo
(www.aremate.cl ), el más antiguo del mercado:
Hoy operan martilleros especializados sólo en colocar los vehículos
derivados de las compañías de seguros, lo que ha permitido aumentar el
monto de los recuperos. "Antes una pérdida total sólo se declaraba
cuando el valor de la reparación del vehículo excedía el 75% del precio
comercial del auto y, en ese caso, la compañía recuperaba apenas un 25%.
Ahora se tramitan pérdidas convenidas y recibimos autos casi nuevos, donde
podemos recuperar hasta el 60% del valor comercial",
Como ejemplo destaca Izquierdo., señala que hace
pocos días remató un jeep Cherokee 2004, que vale $34 millones, en $15
millones. "El asegurador le pagó $34 millones a su cliente, por lo que
descontó el 19% del IVA, y obtuvo $15 millones a través del remate.
Recuperó $21 millones y de haberlo arreglado quizá habría gastado más de eso"
Una vez que el vehículo es adjudicado, el martillero
se encarga de hacer la transferencia al nuevo dueño. Por toda su
intervención el martillero cobra una comisión de 12% del valor al que se
vendió el auto, monto que es pagado por el comprador.
En torno al parque de autos chocados se genera una
demanda creciente, lo que ha llevado a que los precios que se obtienen en
los remates sean cada vez más altos.
¿ Quiénes son los "Clientes habituales"?
"Los valores son elevados porque remata gente que sabe que puede recuperar
lo que paga, arreglando el auto con repuestos alternativos y usando mano de
obra barata. A eso se suma que ha crecido la demanda de talleres chicos que
reparan los vehículos y los revenden a personas que no tienen para
comprarse uno nuevo", explica Izquierdo ( www.aremate.cl ).
Los compradores son principalmente las desarmadurías,
los talleres multimarca, vendedores de repuestos y particulares aficionados
a los "fierros".
Entre 10% y 15% de los autos que se rematan va
directamente a chatarra, el resto es adquirido para ser reparado, o se
desarma para utilizar las partes y piezas.
Aunque es difícil calcular la ganancia que obtienen
los talleres que restauran autos y posteriormente los venden, fuentes del
mercado estiman que fluctúa entre $500 mil y $1 millón por unidad. En
tanto, las desarmadurías logran un margen de 2,5 veces en los repuestos que
comercializan. "Éste es un negocio razonable, aunque la inversión es
alta porque para atender la demanda debemos contar con una amplia variedad
de repuestos para todas las marcas y modelos", explica Enrique Tuerk,
administrador de la desarmaduría Autocat.
La demanda por repuestos usados es amplia. Los
principales compradores son particulares -que deben reparar sus autos y no
tienen presupuesto para adquirir repuestos nuevos u originales- y los
talleres que se dedican a estas reparaciones.
"Un repuesto usado puede ser 50%, en promedio,
más barato que uno original", dice Tuerk, agregando que lo que más se
vende son piezas ligadas a la carrocería.
Seguridad en tela de juicio
Este mercado paralelo de comercialización tanto de vehículos como de
repuestos inquieta a los representantes oficiales de las marcas
automotrices en el país. Esto porque, según fuentes de la industria, no se
fiscaliza la calidad de estos productos ni tampoco que cumplan las normas
de seguridad que se les exigen a los nuevos.
Tuerk confirma que las desarmadurías no pueden dar
garantizadas las piezas que venden, pero sí permiten que en el caso de los
motores, por ejemplo, el comprador haga una revisión para determinar el
estado en que se encuentra.
Fuentes de la Asociación Nacional Automotriz
(www.Anac.cl ) destacan que muchas piezas al ser desabolladas pierden su
capacidad de responder ante un choque, lo que pone en riesgo la vida de los
pasajeros del automóvil. Lo mismo ocurre con los repuestos usados, porque
no están garantizados. "La gente al concurrir a talleres que no son de
marca podría ser engañada y exponerse a que le pongan un repuesto reparado,
lo que pone en riesgo el funcionamiento del vehículo y su integridad
física", recalcan en la Anac.
También hay dudas sobre los autos reparados que
vuelven a las calles. En el ministerio de Transportes señalan que pasando
la revisión técnica se considera que un vehículo cumple con los estándares
de calidad mínimos y puede seguir circulando. Sin embargo, este chequeo
obligatorio no determina si los autos mantienen las condiciones de
seguridad para enfrentar colisiones, por ejemplo.
La recomendación que hace la Anac a los compradores
de autos usados, es que antes de adquirirlos los lleven a un servicio
autorizado de la marca para que determinen el estado técnico en que se
encuentra. Sólo tomando estos resguardos se evitarán sorpresas
desagradables.
"Gemelos" peligrosos
La venta de vehículos que son declarados pérdida total también puede dejar
espacio para que se cometan delitos, derivados del mal uso que se le pueden
dar a las patentes. Se ha detectado que algunas bandas dedicadas al robo de
autos compran vehículos similares en remates, por ejemplo, sólo para
sacarle las placas e instalarlas en el que hurtaron. Así blanquean los
papeles y lo pueden vender. Es lo que la Sección de Encargo y Búsqueda de
Vehículos (SERV), de Carabineros, denomina "gemeleo".
Para reducir este tipo de delitos, hace dos años la
Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) dio instrucciones a las
compañías de seguros para que retiraran y devolvieran al Registro de
Vehículos Motorizados las patentes de los automóviles que ellos declaraban
como pérdida total. De acuerdo a cifras de esa entidad entre 2002 y 2003
hubo un aumento de 24,3% en la devolución, aunque aclara que es imposible
determinar qué porcentaje corresponde a compañías de seguros.
Es por eso que se está tramitando en el Senado una
iniciativa para modificar la Ley de Tránsito y obligar, ya sea al
asegurador o al dueño del automóvil que es dado de baja, no sólo a devolver
las placas, sino que a anular la inscripción. "El proyecto ya pasó por
la Cámara de Diputados y ahora lo estamos viendo en el Senado para perfeccionarlo
y reducir la posibilidad de que inescrupulosos sigan usando estos
subterfugios", destaca el senador Baldo Prokurica, integrante de la
Comisión de Transporte de la Cámara Alta.
El mayor Álvaro Altamirano, jefe del SERV, recomienda
además que las personas que cedan su automóvil por pérdida total a su
asegurador, soliciten posteriormente una copia de la transferencia para
cerciorarse de que ésta se realizó y que el vehículo ya no le pertenece.
Los martilleros afirman, sin embargo, que cuando un
auto se subasta ellos se encargan de hacer inmediatamente el traspaso al
nuevo dueño. Asimismo, si un vehículo ha sido vendido para desarme, ellos
se encargan de retirar las placas, devolverlas al Registro Civil y anular
la inscripción.
En cambio, si una persona compra un motor en una
desarmaduría, por ejemplo, deberá hacer el cambio en el Registro Civil,
consignando el nuevo número de motor que tendrá su automóvil.
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